Cineforo con FESCOL

CHOCOLATE DE PAZ EN LA FRIEDRICH-EBERT STIFTUNG EN COLOMBIA (FESCOL)

 

El 21 de septiembre de 2016 colegas de Rodeemos el Diálogo presentaron Chocolate de Paz ante una audiencia de unas 15 personas, la mayoría de ellas funcionarios de la Friedrich-Ebert Stiftung en Colombia. Relataron lo siguiente:

Tras la presentación, como suele suceder, hubo un elocuente y emotivo silencio. Después, uno a uno los presentes comenzaron a expresar sus impresiones:

 -       Me inspira esperanza. A pesar de todas mis dudas sobre el postconflicto, este video me demuestra que sí hay esperanza. Ellos siguen ahí. No se han rendido.

-       Siento dolor.

-       Me parece como un universo paralelo; es algo desconocido para nosotros.

-       Sentí rabia durante todo el video. Nunca escuchamos esas voces porque los medios se encargan de apagarlas. No nos enteramos, de la misma manera como mucha gente no tiene idea por qué se va a votar.

-       Hay que acabar con la indiferencia, apoyar los territorios, apoyar a las comunidades, apoyar a las víctimas desde aquí. Es responsabilidad de todos respetar y reparar a las víctimas. Que todos apoyemos esa resistencia desde aquí. Tenemos la responsabilidad, en la toma de decisiones y en la vida cotidiana, de decirle no a la violencia.

-       Es un video muy bien hecho. Logra ubicarnos en el drama de lo que hemos vivido en el país, pero también nos muestra razones de esperanza. Podemos ver lo que ha hecho esta comunidad. Debemos apoyar esos procesos.

-       Me impresiona la capacidad que tienen de perdonar. Les da fuerza perdonar. No optaron por la venganza. Debemos aprender a perdonar, a ponernos en los zapatos del otro, a sentirnos como ellos. Tenemos que cambiar cómo vemos al otro, cambiar nuestra visión del otro.

-       Tienen una organización, y una conciencia muy clara. Su riqueza es su conciencia y su comunidad. Pero son muy pobres y su situación es muy precaria y necesitan apoyo. Todos los cacaoteros del país están pobres. Se necesita mejorar las condiciones técnicas y apoyarlos con riego, servicios básicos, educación, una mejor alimentación. Hay que ayudarles a que produzcan lo que tiene mejor demanda en los mercados, lo que sea rentable; ayudarles a vincularse al mercado internacional.

- Tenemos que tener conciencia de nuestras palabras estigmatizantes, de la violencia de nuestras palabras. Estar conscientes de esto es una contribución a la paz. La estigmatización hace mucho daño y pone a estos grupos sociales en peligro.