Centro Colombo Americano-Pereira

El 20 de septiembre de 2016 se hizo una proyección pública en el Centro Colombo Americano en Pereira. Nuestros organizadores recopilaron algunos de los comentarios que surgieron en el espacio de cineforo:

·       Siento mucha simpatía por quienes están en el campo, y resisten esas condiciones, que como dice uno de los personajes del documental: los campesinos están mejor preparados, pues ellos bien se podrían desempeñar en la ciudad, pero difícilmente los de la ciudad si acaso vivimos en el campo, en las condiciones que ellos viven día a día, por lo que tenemos una deuda histórica, deuda que con los acuerdos de paz bien puede ser la oportunidad para empezar a saldarla. Es cuestión de justicia.

·       Nosotros en la ciudad no nos damos cuenta de lo que viven en el campo, simplemente se nos vuelve una noticia a través de los medios, y se vuelve una realidad como “externa”, como una nota, una estadística.  Sin embargo olvidamos su importancia estructural para la existencia de las ciudades. Nos olvidamos que son ellos los que día a día enfrentan la guerra, y nosotros somos tan atrevidos que el 70% de la población colombiana urbana va a decidir el en el plebiscito.

·       Creo que mínimo el 50% de los que estamos aquí en este auditorio no sabemos que es “vivir en PAZ”, pero también no sabemos que es la “guerra” al menos como la que conocemos en los medios y hoy en este documental. Pero esas noticias y el documental es una muestra las decisiones equivocadas que hemos tomadoa través de los años. Incluso es increíble que hoy estemos divididos en una plebiscito,  pues la paz es de nosotros, nacemos con ella, pero otros no la despojan, incluso debería existir el 02 de octubre la posibilidad de votar en blanco,  como una demostración de lo negados que estamos de ver el país en paz.  Incluso es tan increíble que las victimas quienes han sufrido el rigor de la guerra, la mayoría están dispuestos a perdonar, entre tanto quienes no lo han sufrido, no ven esa alternativa. 

·       Un personaje maravilloso del documental es la señora que narra historias con sus obras de arte, es la memoria histórica de esa comunidad,  demasiado importante para no olvidar y no permitir que se repitan los actos, pues seguro estoy que muchosde los que están aquí sentados no saben qué pasó con la unión patriótica y que el documental nos recuerda o seguramente lo hemos olvidado, grave error. La única manera de no repetición es a través de la memoria histórica y este documental da cuenta de ello.

·       EL documental nos ayuda a comprender lo que ha pasado en estos 50 años de conflicto, comprender que es una negociación entre quienes han tenido armas para someter al otro.

·       La tierra ha estado presente a lo largo del conflicto colombiano, y el acuerdo reconoce esta condición y busca resarcirla, así como el valor del campesino.

·       Vemos como la justicia la ejerce quien tiene la armas, pero que la comunidad unida y un gesto de absoluta dignidad se constituye la refrendación de los acuerdos.  Es la posibilidad de pagarle la deuda a los campesinos darles dignidad y justicia.

·       Es la posibilidad de profundizar y ampliar la democracia, tener mayor apertura por el otro.

·       Reconocimiento y admiración a todos los campesinos que han luchado y permanecen en el campo, y todosaquellos que injustamente han muerto o han sido desarraigados por el simple hecho del poder. Gracias a ellos, que día a día a pesar de nuestra indiferencia sigue con sus manos trabajando la tierra, convencidos de su papel en la historia.

·       Dígame usted, porque tengo dudas, desde que me conozco, ningún gobierno ha cumplido y por qué en este caso debemos creer que si lo va hacer?...  …. Hay una gran diferencia, primero la verificación y acompañamiento internacional, que lo diferencia de otros procesos, y segundo que los acuerdos no son solo entre las partes firmantes, es de todos los Colombianos y por eso la participación social, y estos acuerdos así lo han contemplado, es decir, tenemos un gran reto como Colombianos de hacerlos cumplir y cumplirlos, pues estoy seguro que en su implementación cada Colombiano tendrá que aportar, ejemplo, usted permitirá que su hijo estudie con un hijo de un excombatiente, le brindará la oportunidad laboral si tiene forma de emplear a alguien, son algunas de las apuestas que tendremos todos. Es una oportunidad de construir una nueva Colombia, una nueva sociedad, de creer y confiar.

·       Siento pena ajena… como la mayoría hemos sido indiferentesa las condiciones de los campesinos, siendo supuestamente “civilizados”… Colombia ha sido y será de vocación agropecuaria, pero da lástima lo que hemos hecho con nuestros campesinos que hasta en forma egoísta ponemos en riesgo nuestra continuidad. Y ante eso debemos actuar. Frente a la guerrilla tengo una posición muy fuerte, si bien sus inicios tenían una “justa causa” entre comillas, si creo que perdieron elnorte y se convirtieron en delincuentes, pero si debemos ser inteligentes y esta es la oportunidad para quitar ese distractor del país, derrotarlos en las urnas, pero espacialmente que el país pueda ocuparse de los verdaderos problemas que la guerrilla nos distrae, atender la muerte por desnutrición de los niños, mejorar la calidad de la educación y la salud, entre otros. 

·       Este documental nos muestra que no solo la guerrilla ha sido victimario, otros actores como el mismo estado lo han sido y esto seguramente es mucho más grave, porque entonces en manos de quien queda el pueblo, y es que incluso nos acostumbramos a que como que si hubiese una violencia buena o permitible y otra mala o censurable, la verdad es que no, y que debemos reconocer ese error como sociedad.

·       Definitivamente que sabiduría la de esos campesinos: en la Guerra nadie gana todos perdemos, la violencia no es solo entre las personas es contra la tierra y la naturaleza, queremos sembrar paz donde hubo tanto odio, son solo algunas de la frases que bien pudiesen recorre el mundo, y es que su sencillez nos enseñan el valor de la vida que quizás por la afujías de la ciudad hemos perdido.